“Un amor a primera vista” por Diego Tercero

1 Jun

Por Diego Tercero

El día viernes 31 de agosto del 2012, a las 9:31 pm hora de Inglaterra, el Manchester City hacía oficial, mediante un comunicado, el fichaje de Matija Nastasic. Para muchos -me incluyo- era el fichaje de un jugador desconocido para un proyecto ambicioso donde la tendencia era fichar estrellas ya consolidadas. El 18 de septiembre de 2012 el City iniciaba su trayectoria en la Champions, en el Santiago Bernabéu. Pero había algo que llamaba la atención ese día. Me refiero a la inclusión de Nastasic -con sólo 19 años- en el XI titular. Desde ese día empezó mi amor a primera vista con él. Con Matija Nastasic.

Su impacto fue directo desde su primer día

Su impacto fue directo desde su primer día

Una de las principales virtudes del Manchester City que ganó la Premier 2011-2012 fue la defensa, con Kompany y Lescott como pilares de esa defensa menos batida. En esa temporada no fue diferente, el City fue nuevamente la mejor defensa, pero esta vez con Nastasic ganándole el puesto de titular a Lescott. Y es que en todo sentido el serbio le ganó la partida a Lescott, como podemos ver en estas estadísticas (cortesía de Opta) en las que se ven reflejados sus primeros 7 partidos de la temporada con el City.

 

Nastasic Jugador Lescott
7 Juegos como titular 6
0 Juegos como suplente 1
597 Minutos 541
5 Juegos sin gol en contra 1
0.29 Goles en contra por partido 1
29 Total de Duelos 16
55% % de duelos ganados 69%
37 Total de duelos aéreos 22
68% % de duelos aéreos ganados 50%
14 Total de entradas 7
93% % de entradas ganadas 71%
7 Intercepciones 6

 

La manera en la que se ganó la confianza de Mancini y sus compañeros fue algo descomunal hablando de un chico de 19 años. Incluso el mismo Lescott, quien perdió su lugar como titular gracias a Nastasic, tuvo palabras de elogio para el serbio: “Es un candidato para jugador de la temporada. Creo que no se le da el crédito suficiente para lo que hace, si fuera inglés la gente no dejaría de hablar de él.”

 

Nastasic jugó 21 partidos de Premier League, 5 de Champions League, 3 de FA Cup y uno de Capital One Cup. No anotó goles pero se fue con un impresionante registro de solamente 2 tarjetas amarillas y ninguna tarjeta roja en los 30 partidos que jugó en la temporada. Matija también solamente fue sustituido en dos de estos 30 partidos para un total de 2622 minutos y un promedio de una tarjeta amarilla cada 1331 minutos jugados.

 

Estadísticamente, la temporada de Nastasic fue realmente sobresaliente, para complementar la información, vamos a repasar algunas estadísticas más. El serbio tuvo un porcentaje de 87% de pases completos, lo cual es una de sus virtudes, el salir jugando de buena manera. Su promedio de faltas por partido fue de solo una falta cometida cada 90 minutos. Esto refleja su frialdad y madurez a pesar de sólo tener 20 años. Otra de sus virtudes es la rapidez, lo cual le permite jugar también, si se necesita, como lateral izquierdo. Mancini de hecho lo hizo jugar en esa posición en dos partidos y en los cuales no desentonó.

De los partidos de Nastasic esta temporada es difícil quedarse con uno en específico tomando en cuenta que el serbio no tuvo ningún error que terminó en gol para el contrario. Pero si que tengo uno muy bien grabado en la mente, y me refiero al segundo derby de Manchester, en Old Trafford, con victoria para los citizens por 1-2. Un partido soberbio de Nastasic en donde borró totalmente del mapa al goleador de la Premier League, a Robin van Persie.

 

Matija Nastasic es ya un peso pesado

Matija Nastasic es ya un peso pesado

En medio de una pésima temporada para el City, Nastasic fue una de las pocas cosas positivas que dejó este año para el club y sus aficionados. Gary Lineker también tuvo palabras de elogio para Nastasic: “Va contra la corriente elogiar a los defensas, pero Matija Nastasic va a ser un grandísimo jugador.” Otro que habló bien fue el portero del equipo, Joe Hart quien dijo: “Nastasic ha sido una verdadera sensación. Es una muralla y eso que apenas es un niño.” Zabaleta tampoco se mordió la lengua y también elogio a Nastasic: “Él es muy calmado, muy callado. Sólo le importa jugar al fútbol, tiene una gran pierna zurda, una técnica maravillosa. Es el futuro del club.”

 

Nastasic es, sin duda, el futuro de este equipo. Con Kompany al lado, el City tiene asegurada una gran pareja de centrales para los próximos años. El es Matija Nastasic, el chico que -con 19 años- debutó en el Bernabéu y me enamoró. Un amor a primera vista.

Bayern y Barça, a bote pronto

12 Apr

En Turín vimos una exhibición de solidez, de equipo trabajado, de estar viendo un bloque pasando por encima de un proyecto que, aunque asusta, le falta un hervor para medirse en lo más alto. En Barcelona asistimos a un PSG que aspira a seguir creciendo, sus sensaciones fueron muy positivas frente a un Barça cuyo sello de identidad se hizo difícilmente visible y más con un Messi muy mermado físicamente, pero que aun así su sola presencia ya hace recular uno o dos pasos a la defensa rival.

Si esto sólo hiciera caso a sensaciones, el Bayern partiría con ventaja pero hay algo más que eso, si hay un factor diferencial que no necesita de sensaciones ni de facilidades es Messi, al mejor del mundo –desde mi óptica- no le importa cómo llegue su equipo o el rival, él se sabe con la llave de los partidos. En frente la mejor defensa de Europa –sus números en Bundesliga le avalan- pero con una duda en el horizonte, ¿es el mejor sistema contra Messi?

Vucinic ya evidenció en Turín que la espalda de Javi Martínez puede ser algo fácil para un delantero que se descuelgue, obligando a Schweinsteiger a mostrar todo su repertorio en la colocación defensiva. Pero con Messi eso no basta; ni van Buyten , ni Boateng dan la seguridad necesaria para el puesto de central diestro contra un jugador al que hay que salir a tapar y cuyos recortes pueden quebrar a cualquiera.

Sin duda el Bayern es una cosa muy seria, con mejores actuaciones en los últimos choques que un Barcelona cuyo año no nos tiene acostumbrados a su mejor versión en los duelos de máximo rigor. El Bayern llega mejor pero se antoja complicado que van Buyten o Boateng puedan salir al paso de Messi, pero no nos olvidemos, Jupp Heynckes no es nuevo y si el ‘10’ argentino marca diferencias en el campo, el técnico alemán hace lo propio en el banquillo del equipo más en forma de Europa en lo que llevamos de temporada.

La mejor semifinal, el mejor jugador –que necesitará del resto de estrellas-, el equipo más en forma y un técnico con fecha de caducidad en un proyecto que parte con muchas probabilidades para alzarse con ‘La Orejona’.

A él le da igual

2 Apr

Samir NasriA Messi le da igual recibir con dos contrarios subidos a su espalda, a Cristiano le da igual estar a 30 o a 10 metros de la portería para marcar diferencias, a Ibrahimovic le da igual ser el 9 de su equipo para marcar diferencias lejos del área. A Samir Nasri simplemente le da igual.
Esta pasada semana al francés no le dio igual, y sin ser un partido brillante, demostró que el City es otra historia totalmente distinta cuando aparece él. Lo que aporta en los metros finales es distinto al último pase imposible de Silva o a la cabalgada de Yaya Touré que fractura las defensas. Nasri cuando quiere es único, un talento singular con un carácter pasota, digamos que es el alumno que busca ir al 5 pero que este curso no le da y tendría que repetir. 
Tras el partido contra el Newcastle, Roberto Mancini: “Me dan ganas de pegarle (a Nasri), debería jugar siempre así”. Después de esto saco dos preguntas. 1) Cómo os puede seguir cayendo mal Roberto Mancini. 2) ¿Nos ha acostumbrado a tan poco Nasri cómo para elogiarle por un partido bueno, sin más?

La realidad es que sí, ahora mismo Nasri es una de las decepciones de la temporada y cualquier acción que demuestre que el francés está comprometido con el equipo nos sorprende. A Mancini le exaspera, a mí me sorprende ver un Nasri a un nivel decente acorde a su potencial con nada en juego en la Premier a estas alturas. A Nasri, simplemente le da igual, no tendrá que repetir curso.

90 minutos son demasiados

5 Mar

Es que son demasiados minutos, una hora y media, 5400 segundos, en ese tiempo podría haber aprovechado para pasar apuntes a limpio o empezar ese trabajo tan complicado, pero no, con lo que mola ver a millones de personas paralizadas por lo que más de un veintena de elegidos hagan en ese largo período de tiempo, ¿cómo quieres que me encierre entre hojas y bolígrafos? Imposible.
Este deporte es algo grande y largo, un ventrílocuo que juega con cada uno de los amantes de esto, capaz eres de ver la peor crisis como de mitificar cada acción de mérito. 90 minutos, una eternidad para los corazones. Pues aunque parezca sencillo, si sabes lo que dura una hora y media tienes mucho hecho. 

Old Trafford
Old Trafford puede acelerar a cualquiera aunque esté vacío- y mucho más si el horizonte (lejano) es la gloria. El destino es caprichoso pero el reloj no y ahí es donde se empiezan a ganar partidos. Mourinho y Ferguson lo saben y muestra de ello fueron los primeros 45 minutos, absoluta serenidad con un equipo que reculaba hasta encontrarse con fantasmas pasados de octavos de final y otro cómodo que buscaba acelerar el paso del tiempo. 
Como un buen último acto de una buena película, la acción se condensó para el último cuarto de una intensa eliminatoria. Un gol nada más comenzar el segundo tiempo aceleró los corazones pero no el reloj. Ambos entrenadores sabían que quedaba mucho y cuando ya se reclamaba mayor verticalidad al juego de unos y una muralla a la altura del área local, el equipo de Mourinho no desesperó. No había necesidad de que Ramos abusara del balón largo como en el primer tiempo, tampoco de quemar las naves.

Entre tanto, apareció otro protagonista que sabía que el reloj era su aliado y que sus botas podrían ser el metrónomo del choque. Modric no quiso que el tiempo se le escapara entre las manos, 30 minutos dan para mucho, y encontró ante un equipo en inferioridad un oasis de paz y tranquilidad, donde el TIC TAC del reloj no se oía. En su lugar, hizo que el sonido del balón contra la madera silenciara aquel teatro. Cuando el corazón pedía ataque sin respiro, Mourinho miró al reloj y transmitió calma a un equipo ansioso. 

Modric

Ahí murió todo, un Real Madrid con un relojero  y un United que sin Jones no tenía al noción de lo largos que pueden hacerse 30 minutos, aunque estés en inferioridad.

En mi caso en vez de aprovechar 90 minutos, decidí ir al bar a pasar el rato con algunos amigos y ver cómo dominar 1800 segundos (teniendo el acierto decisivo en tres minutos de 180 totales) puede hacer que más de dos horas de un mejor United no sirvan para nada. El reloj es el mismo para todos pero, en este caso, Modric y Mourinho no tuvieron en él a un rival, sino a su mejor aliado.

Tras este espectáculo uno puede sentirse orgulloso, elegí bien, ver madurar a un equipo que dejaba dudas frente a los grandes a base de contemporizar frente al maestro del manejo de los 90 minutos y de aprovechar esa magia de los últimos segundos de los partidos es una buena elección. Esta compleja lección que nos deja el fútbol se ha producido en hora y media. Esto demuestra que 90 minutos dan para mucho en cuanto a un terreno de juego se refiere; lamentablemente, a mí con apuntes delante, no me dan para tanto.

Lukaku y Long. Duelo más allá de los números

20 Feb

Las cifras son demoledoras, Romelu Lukaku, la apuesta de futuro del Chelsea para su delantera es uno de los hombres que más rentabiliza los minutos de los que dispone. A priori el West Bromwich Albion era un equipo de zona baja donde el belga dispondría de una gran cantidad de minutos pero Steve Clarke y Shane Long tienen otro punto de vista. ¿Hasta que punto es entendible que Lukaku (10 goles) sea, cada vez menos, el suplente de Long (6 goles)? Las magníficas cifras que deja Lukaku y las buenas sensaciones que da Long podrían ser una bendición. El problema es que el equipo no juega con dos puntas y que los escasos minutos que han estado juntos en el terreno de juego nos han mostrado a un West Brom menos fluido de lo habitual.

Romelu Lukaku  y Lukaku-Long en Premier League 12/13:

Datos LukakuNo vamos a descubrir cómo juega el West Brom ahora, de hecho ya hemos hablado de ello, por eso hay que explicar el porqué de los minutos de Shane Long en detrimento del máximo goleador, Romelu Lukaku. El delantero de 19 años es una bestia, físicamente muy superior, con una potencia desmesurada que si le das espacio para orientarse a portería estás muerto y una gran definición cara a puerta, ¿qué más se le puede pedir a un ariete? El problema es que el equipo se adapta a Lukaku, pero Long se adapta al equipo. El irlandés mantiene la idea inicial de Clarke mientras que con Lukaku el equipo debe hacer un esfuerzo para acomodarle. 

Lukaku es joven y muy bueno. Esa juventud permite que miremos con optimismo a lo que puede llegar a ser pero por ahora cuando su equipo está sin balón no es un delantero de la talla que se le presupone, el tiempo y los entrenadores le harán mejorar también ahí, seguro. El hecho de que Lukaku no dé ese plus sin balón en el que el West Brom se muestra superior a sus rivales, le perjudica. Los datos del WBA son claros, sólo en 6 de las 26 jornadas disputadas alcanzó el 50% de posesión. Con esa característica están en el Top 10. Para que el modelo siga funcionando se necesita de una presión ordenada y eficaz y en eso, Shane Long no tiene rival. El equipo se consolida mejor esperando si tiene al menudo irlandés dificultando la conexión entre centrales y mediocentros del equipo rival, haciendo que la salida sean las bandas, donde el 4-5-1 de Clarke puede hacer 2 contra 1 a los laterales. 

Pese a lo que dicen los números, Shane Long gana la batalla a Romelu Lukaku. Uno con su aportación sin balón, el otro con su efectividad con él. No recibir y anotar, ellos ejemplifican la premisa del fútbol. Porque los números nos ayudan a comprender, pero no por sí solos.

*Los datos de los minutos y goles han sido extraídos de Whoscored.com

**El dato de la posesión en las 26 jornadas de Squawka.com

El juego de la inteligencia

13 Feb

La Champions regresó tras hibernar, su letargo finalizó con el alzamiento de un equipo, el PSG. El conjunto parisino ha ganado enteros para presentarse en las eliminatorias finales en la pelea por ‘La Orejona’, aunque hay que reconocer que está varios escalones por debajo de los más grandes. El primer escollo era visitar Mestalla, plaza difícil de lidiar pero necesaria para demostrar que los objetivos son mayores.

El planteamiento de Valverde sorprendió, un centro del campo con Parejo junto a Tino Costa en la base y el impredecible Éver Banega por delante. Mucha capacidad técnica y capaces de filtrar pases capaces de batir líneas de presión de manera cómoda en sus días más inspirados, pero no, ayer no lo fue para ninguno de ellos. El mayor problema nacía en la nula aportación defensiva de los tres si el partido les hacía correr hacia atrás. Como era de esperar, a Parejo le empezó a cubrir una sombra. Un gigante, en todos los sentidos, le tapaba la luz, Ibrahimovic se asentó en las continuas concesiones del medio ché. Pero hablar sólo de Ibrahimovic es quedarse en la superficie, el Pastore del Palermo y un Lucas Moura que ayer debutaba en Champions se sumaron a la fiesta. Pastore calmaba a su equipo, Lucas Moura rompía al rival, Ibrahimovic era el eje del mal para Valverde y Lavezzi simplemente acertó.

Gráfico Posesión y Tiros

El Valencia moría con el balón en los pies, no sólo se desgastaba en la continua creación de apoyos sino que el balón iba de lado a lado sin la menor profundidad en el juego. Los balones se daban al pie mientras que el espacio era del PSG, en los primeros 45 minutos el PSG alquiló Mestalla para su completo uso y disfrute. En este contexto se desató Matuidi, el centrocampista francés frustró al trío de centrocampistas locales. Incapaces de generar ni una sóla ventaja interior y a base de finalizar jugadas con centros lejanos sin productividad alguna, el PSG fue creciendo y creciendo. Hasta los alumnos más indisciplinados como Lucas y Pastore se pusieron el mono de trabajo. Midiendo los esfuerzos con balón, dejando que Lucas Moura decantara todo, el PSG tuvo poco o nada que variar. El Valencia no reaccionó y Pastore-Ibrahimovic en el balcón del área tenían vía libre. La mejor noticia fue el descano para los intereses locales fue el descanso.

En el segundo tiempo, toda la madurez que mostró el PSG se fue con el novato, sin Lucas Moura el equipo perdió equilibrio en el repliegue, sorprendente. El Valencia buscó acabar jugadas aunque sin demasiada claridad. Encontaron en su costado izquierdo la esperanza para remontar, remotas posibilidades, pero PSG dejó crecer. Canales con líneas de pase novedosas para lo que fue un equipo plano en el primer tiempo y un Soldado que dejó de enfrentarse a un colosal Sakho para atacar a un no tan brillante Alex. Incomprensiblemente toda la inteligencia que demostró el PSG para medir sus esfuerzos defensivos contrastó con el regalo a Rami, que junto al presente del árbitro mantiene vivo el sueño valencianista.

Toques del balón

El hecho de que los mediocentros titulares del Valencia tocaran más veces el balón que los cinco jugadores que llevan el peso creativo del PSG del medio del campo hasta el área es bastante explicativo. PSG esperaba su momento, permitía que Tino y Parejo movieran y movieran la bola en horizontal pero cuando el balón llegaba a los pies parisinos, todo ganaba en velocidad pero, sobre todo, en claridad de ideas. Rupturas, ventajas en zonas muy avanzadas, creando peligro constantemente. La falta de profundidad y el ritmo lento que el PSG obligó a imponer al partido fue el principio del fin. La mejor noticia para Valverde es que el resultado fue positivo en relación a lo visto. 

Ordenarse, esperar y ejecutar. Parece muy fácil pero si lo fuera no me habría parado en hablar que con la mitad de posesión que el rival se le puede, no sólo tener maniatado, sino que se les puede mandar correr.  Matuidi fue el general que organizó a su equipo sin balón esperando que las tropas se vieran con las armas pero sin posición para disparar ni mucho menos para herir. Todo lo contrario que un Moura que ametrallaba al Valencia junto a un Pastore que con la frialdad y la pausa de un francotirador asestó golpes que veremos si son definitivos.

BVB y la Champions, ¿un matrimonio posible? por Diego Tercero

12 Feb

La temporada 11/12 nos dejó en el Borussia Dortmund la mayor decepción de la Uefa Champions League, nulo nivel competitivo y dejadez incluso para luchar por la tercera plaza del grupo. La temporada actual nos lleva a un escenario totalmente opuesto, con poco que pelear en Bundesliga, deja en la máxima competición europea el mayor estímulo para hacer de esta temporada un año inolvidable. El grupo de la muerte no fue tal, los pupilos de Klopp lo dejaron todo cerrado antes de lo esperado. ¿Serán capaces de seguir gobernando en Europa? 

Reus Gotze

Klopp viene trabajando muy bien con el equipo en los últimos años y es notorio que ya hay una base establecida, la cual ha traído varios éxitos, en el pasado reciente al club. La cual a pesar de ventas importantes no se ha desarmado y se siguen viendo los frutos de un trabajo de varios años al cual se le suma una buena gestión técnica y de mercado.
A todo lo anterior, hay un sumarle la enorme fase de grupos que hicieron en un grupo complicado. Pasaron como líderes del grupo en el cual estaban los campeones de España, Inglaterra y Holanda respectivamente. También vale la pena destacar que lo hicieron de una manera dominante y dando siempre la cara ante el Real Madrid, contra quienes estuvieron a unos escasos minutos, de no ser por Özil, de ganarle ambos partidos. Si a esto le sumamos que el nivel de los otros equipos, salvo Barça y Málaga, fue algo bajo no es una locura pensar que este Dortmund puede ganar la competición. Este Borussia Dortmund tiene algo especial, algo que enamora y nos hace disfrutar. Esto tiene nombre y apellido; concretamente dos, y se llaman Mario Götze y Marco Reus. Ambos son el futuro de la selección alemana y del Borussia, aunque se ve difícil que alguien no pague una millonada para llevárselos. En ellos dos, junto a Lewandowski y Hummels, están las esperanzas de los aficionados del Dortmund. A esto también hay que sumarle el regreso de Nuri Sahin, lo cual le da un aumento de calidad a la plantilla.
 El primer obstáculo para llegar a la meta se llama Shakhtar, y fácil no lo es, al contrario. En mi opinión, por lo demostrado en la fase de grupos, y el estilo de juego de ambos, esta es la eliminatoria más interesante que hay en estos octavos de final.